lunes, 25 de agosto de 2008

ME MORTIFICA Y…

La anunciada salida de “Pica Pica", no ha causado demasiada “picazón” en nuestra gélida y pueblerina sociedad. Un elenco de caricaturistas, que harían salivar como el perro de Pavlov a cualquiera, generó una expectativa que iba más allá de los alardes escandaloso y marketeros de Varela.
Volver a ver los temblorosos trazos del legendario Arístides, su mordaz humor, obvio en apariencia, era una promesa que no daba lugar a dudas. La presencia en este proyecto de Carlucho, un clásico del humor cubano, dibujante exquisito, nos hacia rememorar sus melancólicos verdugos, sus vampiros, sus góticos divertimentos, chorreantes de un humor más negro que la tinta en que están anegados.
Pero, sin dudas el plato fuerte, para los que crecimos con la época de oro de DeDeTe, como único antídoto contra el veneno de Palante, era volver a ver a Hernán H., ese misterio que nunca quedó claro, ese maravilloso cronista de la edad de piedra, que un día desapareció de nuestro afecto, dejando un vacío que nadie pudo llenar. Reiniciar nuestro romance con la dentuza y sensual Guga, o escuchar la elucubraciones del Brujo, atándonos un hueso en el cabello, podría compensar cualquier descalabro, que siempre se pueden esperar en un proyecto de esta índole.
El saldo puede definirse como un intento, si no logrado (en absoluto), digno de apoyarse. El formato, de larga tradición en la cultura y el humor cubano, ha probado su eficacia como soporte, si conspiran gestores de la calidad y prestigio (o desprestigio, si se piensa en Varela) que los acá complotados y un buen diseño del conjunto. Lamentablemente, el diseñador (Liduam Pong), no vino a la cita y su ausencia se siente más que la presencia de todos y cada uno de los concurrentes.
La idea de asignar una página a cada autor es fatal, salvo la última, que se imponía, por las características del humor de Hernán, y porque sería imperdonable no aprovechar la memoria colectiva de toda una generación, mercado cautivo de este proyecto. Creemos que un diseño menos rígido, donde se privilegie la calidad de los trabajos y no el darle espacios similares a cada autor, podría favorecer futuros números.
Otra cosa, de la cual adolece este número, es la falta de información. Uno termina de leerlo y se pregunta: ¿Es un semanario? ¿Un mensuario? o ¿Va a salir sólo cuando a alguno de sus gestores “le pique” algo?

4 comentarios:

Jorge Salcedo dijo...

Ah, qué bueno que han vuelto a la prosa crítica, mucho más necesaria que las malas décimas, de las cuales ya nos ocupamos unos cuantos. He regresado a leerlos.

Muy incisivos los últimos posts sobre Daína Chaviano…

TIROFIJO dijo...

Gracias Salcedo, pero no te ilusiones.

varela blog dijo...

Me sorprende leer--porque se quien eres, desde luego--una critica tuya tan aguda.

Eres todo un experto en el tema.

No se como no se te ocurrio a ti antes el PicaPica. Hubiera sido todo un exito... con esa mascarita de duro y ese nombretico de difunto.

Bueno, se te ocurrio este blog... (y otras cosas se te ocurrieron antes, sin penas ni glorias pero eso queda entre nosotros)

Prestigio tuyo aparte y desprestigio mio incluido, esta claro.

Besos, tuyo siempre...
Pepe.

varela blog dijo...

Ay y se me olvida, por supuesto que ni lo compraste... lo adquiriste regalado yo se donde.

Asi que ni protestes. Cuando pagues por el te daremos la informacion que pides.

Caricias, a tus pies,
Pepe